No estás sola. Tampoco estás loca. Estás hormonal.
La frustración es real, pero hay luz. Te cuento por qué.
Esta semana me escribieron más de 40 mujeres.
Todas distintas.
Todas con la misma pregunta:“¿Qué hago con esto que me está pasando?”
Me hablaron de insomnio.
De ansiedad.
De llorar sin razón.
De querer tirar la toalla.Y yo no tengo todas las respuestas.
Pero tengo algo que no teníamos antes:
una comunidad.



