El premio no fue lo que más me emocionó
Lo que realmente me hizo llorar fue otra cosa.
Esta semana me dieron una noticia que me hizo sonreír.
Dos Telly Awards.
Y sí, estoy feliz.
Muy feliz.
Porque son premios importantes. Porque reconocen trabajo. Porque detrás hay horas, dudas, grabaciones, ediciones, correcciones y muchas veces una computadora encendida a las 11 de la noche cuando ya todo el mundo está descansando.
Pero la verdad...
el premio no fue lo que más me emocionó.
Lo que más me emocionó fue recordar todos los momentos en los que estuve a punto de dejar de crear.
Porque los he tenido.
Muchos.
Momentos donde un video no funciona.
Donde una marca dice que no.
Donde publicas algo en lo que crees y nadie parece verlo.
Momentos donde te preguntas si tiene sentido seguir.
Y después pasa algo curioso.
Alguien te escribe.
Una mujer te cuenta que se sintió menos sola.
Otra te dice que entendió algo sobre su cuerpo.
Otra te agradece por hablar de algo que nadie estaba hablando.
Y te acuerdas de por qué empezaste.
Por eso cuando vi la noticia de los premios pensé menos en el trofeo...
y más en la comunidad que hemos construido.
Porque Chicanol Podcast nació para tener conversaciones reales.
Sobre menopausia.
Sobre reinvención.
Sobre salud.
Sobre esas cosas que muchas veces las mujeres hablamos en privado, pero rara vez en público.
Y si hoy ese trabajo recibe un reconocimiento, siento que el premio también les pertenece un poquito a ustedes.
Porque ninguna creadora construye una comunidad sola.
💛
Y hay algo que casi nadie sabe...
La noche antes de enterarme de los premios estaba teniendo una conversación conmigo misma sobre el futuro de Chicanol.
Y honestamente...
no estaba tan segura de algunas cosas.
👇




