3 trends de wellness que tu Instagram ama y tu perimenopausia... no tanto
Antes de meterte a esa tina de hielo, lee esto!
Últimamente todo mi feed es lo mismo: mujeres metiéndose en tinas de hielo como si fuera spa, ayunando 16 horas como si fuera deporte olímpico, y haciendo HIIT todos los días “para bajar el cortisol” (irónico, ya vas a ver por qué).
Y yo aquí, con mis hormonas en llamas, pensando: espera... ¿esto en verdad nos sirve a nosotras, las de perimenopausia? Investigué, y la respuesta corta es: depende — pero hay 3 cosas que definitivamente nadie te está diciendo.
1. La tina de hielo no es la villana, pero tampoco es magia
Aquí la cosa: el agua fría sí puede ayudar con el ánimo, el sueño y hasta los sofocos — hay estudios que lo respaldan. El problema es cuándo y cuánto. Si te metes seguido, sin control de tiempo, puede disparar el cortisol de forma prolongada en vez de calmarlo — justo lo contrario de lo que buscabas. Y no, el hielo no “equilibra tus hormonas” como dicen los reels. Eso es marketing, no ciencia.
2. El ayuno intermitente puede estar jugando en tu contra
Este me dolió porque yo también caí. El ayuno le funciona increíble a mucha gente — pero nuestro cuerpo en perimenopausia ya está lidiando con estrógeno bajando y cortisol más sensible de lo normal. Meterle un ayuno largo encima (sobre todo combinado con ejercicio intenso en ayunas) puede empeorar el insomnio, la ansiedad y hasta la pérdida de músculo. Si notas más sofocos, peor sueño o más ansiedad desde que empezaste a ayunar, no es falta de disciplina — es tu cuerpo pidiendo que ajustes la estrategia.
3. El HIIT diario no es el flex que crees que es
Sé que se siente productivo sudar la gota gorda cada mañana, pero el HIIT todos los días en esta etapa puede subir el cortisol crónicamente, dificultar la recuperación muscular (adiós, estrógeno, adiós, facilidad para recuperarte) y hasta estancar tus resultados. La ciencia sugiere alternar HIIT con días de fuerza o descanso — no todo tiene que doler para que valga la pena.
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Cada semana investigo esto para ustedes, separo el mito de la ciencia real, y lo cuento sin miedo y sin vender humo. Pero la profundidad — cómo aplicarlo a TU caso específico, y las preguntas que ustedes me mandan — eso es para mis suscriptoras de pago.
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No es que la info gratis no valga; es que sostener este nivel de investigación cada semana toma tiempo. Si sientes que este espacio te ha ayudado a entender tu cuerpo mejor de lo que años de consultas rápidas lo han hecho, considera suscribirte — por menos de lo que cuesta un café a la semana tienes acceso completo, cada semana, sin cortes, más tu lugar en la sesión en vivo.
La verdad: ninguno de estos trends es “malo” en sí — el problema es hacerlos como si tuvieras 25 años y un cuerpo que no está negociando con el estrógeno cada semana. Escucha a tu cuerpo, no al algoritmo.
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Con mucho amor y hormonas, Laura .


